Hablamos en serio: ¿cual es la parte más importante y más útil de una conferencia o de una reunión de trabajo? ¿Qué es lo que mejor recordamos de un seminario? La respuesta es muy simple: el coffee break.
Un coffee break no es una pausa para tomar café, es mucho más. Es el momento en el cual los participantes pueden relacionarse entre ellos con mucho más entusiasmo que durante una sesión de trabajo.
Está demostrado que cuando se organizan reuniones de trabajo, conferencias, meetings, seminarios… la atención de los participantes cae en picado entre la segunda y la tercera hora. Así que, para recargar las pilas, a mitad mañana (o a mitad tarde) se organiza una pausa con cafeína. Si el coffee break está bien organizado obtendremos el mejor descanso para los asistentes y el evento será todo un éxito.

 

En teoría son suficientes 15 minutos para un coffee break perfecto. Pero nada de simples galletitas y thermos de café para conseguir el objetivo. Una empresa de catering subestima a menudo el aspecto más importante: el tipo de café. Ya sabemos que es dificil servir muchos cafés en poco tiempo y por esa razón muchas empresas de catering prefieren usar themos. Se trata de un gran error.  No hay nada mejor que un buen café expreso, un café molido en el momento, según nos enseña la mejor tradición italiana.

 

Servir un coffee break excelente requiere tiempo y personal altamente especializado: es fundamental empezar creando un ambiente confortable y relajado en la cual los participantes pueden integrarse fácilmente y retomar fuerzas antes de seguir con las sesiones de trabajo.
Para obtener una pausa perfecta no puede faltar un buffet con un surtido de alimentos y bebidas que cambiará según el lugar y el momento del día. Por ejemplo, en la zona de Granada, un catering gourmet puede servir magdalenas rellenas, mini croissant, mini caracolas de crema y pasas, surtido variado de mignardises, vasitos de pastelitos variados, etc…
Si la pausa tuviera que ser más larga, el coffee break tendrá que ser enriquecido con bocaditos salados: finger sándwiches, mini chapatas con embutidos ibéricos, miniaturas gourmet de cereales…
El coffe break perfecto tiene también una esquina para los que se cuidan: pequeñas porciones de frutas ya preparada, zumos naturales de fruta, bollería vegana o sin glúten…
Y para satisfacer a todos los participantes no estaría mal que hubiera también yogures y postres lácteos.

 

En resumen, el coffee break perfecto se puede definir en: cero espera, productos de calidad servidos en tiempo real y a la temperatura perfecta.